AMOR…¿QUÉ ES EL AMOR?




Todos nacemos con la necesidad de sentirnos amados, no quiere decir que el sentirnos amados sea tan vital como el aire o el agua en nuestro cuerpo, pero si quiere decir que hace parte fundamental de nuestro desarrollo y bienestar como personas que viven en una comunidad. Tampoco quiere decir que exclusivamente estemos hablando de la necesidad de sentirnos amados por alguien del sexo opuesto, NO, simplemente, nosotros los humanos necesitamos AMOR en nuestras vidas.


Que difícil es intentar definir el AMOR. Yo creo que es el sentimiento sobre el que más se escribe a diario, se hacen canciones, poemas, libros, talleres, conferencias, etc., lo irónico es que en realidad no se está haciendo un homenaje al AMOR sino más bien al DESAMOR, porque lo que realmente encuentras es que por cada canción que habla de amor hay 10 que hablan del dolor por no tenerlo, por cada poema de un enamorado hay 20 más describiendo el dolor de un corazón partido porque el amor se fue; los talleres, conferencias y demás no son la excepción, raramente encuentras temas como: “Cómo amar verdaderamente” o “10 pasos para aprender a amar” Nooooo, tristemente los temas que encuentras son: “Cómo superar que tu pareja te haya dejado”, “5 pasos para olvidar a tu ex”, “Cuando el amor se va de tu vida”.


He notado también cómo en las redes hay incontables personas y páginas con mensajes increíbles de motivación, de consejos prácticos y sanos que aunque tienen acogida y respuesta, no se comparan con la acogida y respuesta que tienen las personas que escriben y hablan sobre el desamor, la decepción, el desapego, la tristeza, etc.


Yo creo entender que todo esto no es mas que la muestra del panorama de cómo está el mundo y es que pareciera que para amar no necesitáramos ningún taller, ni canción, ni poema que nos inspire o nos enseñe a hacerlo, pero en cambio cuando sentimos que el amor se fue, o nos dejó, o se acabó, empezamos a buscar desesperadamente quién entienda nuestro dolor, nuestro vacío, nuestra impotencia, y es ahí en donde encontramos esa empatía que habita en el mundo, porque aunque diariamente comienzan relaciones, hay matrimonios, nuevas amistades, etc., diariamente hay muchas más personas sintiéndose solas, con falta de amor o como decimos en Colombia despechados. Entonces, es en esos momentos cuando afirmamos que: “el amor duele”, “el amor traiciona”, “el amor falla”, “el amor se acaba”, “el amor lastima”, “el amor decepciona”, “no vuelvo a creer en el amor”. ¿Se sienten identificados?, ¿Alguna vez han pronunciado alguna de estas frases?. Bueno, yo las pronuncié y las sentí muchas veces llevándome a concluir que por fin había encontrado al culpable de mi dolor y ese culpable era: EL AMOR.


La pregunta entonces es: ¿Realmente es el AMOR el que falla, duele, traiciona, decepciona, lastima, etc.? o no será que fue la persona que tu creías que te amaba y la que para ti representaba el AMOR, la que falló, lastimó, traicionó y terminó?


A lo largo de nuestra vida, hemos sacado muchas conclusiones sobre el amor, basadas en nuestras experiencias y creo que es lo más natural y humano, pero también creo que le hemos dado caras, nombres y definiciones al AMOR que no son, por eso hoy quiero hablar sobre lo que sí es el amor, porque aunque nosotros queramos decir que hay amores buenos y malos, largos y cortos, el AMOR es uno solo, el AMOR no cambia, lo que pasa es que nosotros lo vemos representado en diferentes empaques llámense: pareja, amigos, familia, compañeros, etc. Las personas que representan al AMOR en nuestras vidas van cambiando, algunas por supuesto permanecen para siempre, pero otras llegan y se van, pero el AMOR, el sentimiento, la fuerza, el verdadero AMOR nunca cambia.


Me tomó algunos años entender esto y quiero que hagamos un ejercicio juntos para yo explicarles lo que entendí. Piensa en el nombre de una persona a la que tú amaste o amas, que tú creías que te amaba o que te ama, que te haya hecho daño o que tú sientas que te falló, traicionó, etc. Ahora vamos a decir las mismas frases de despecho jajaja que escribí arriba, pero vamos a reemplazar la palabra AMOR por el nombre de esa persona (en este caso voy a usar el nombre “Pepito” para mi ejemplo), de modo que quedarían así:


“lo que hizo Pepito duele”, “ Pepito traiciona”, “Pepito falla”, “Pepito se acabó”, “Pepito lastima”, “Pepito decepciona”, “no vuelvo a creer en Pepito”


¿Sentiste algo diferente?


Cuando yo hice este ejercicio, entendí que el AMOR es un don muy supremo, un don, un regalo que necesitamos ejercitar y saber dar, porque el problema es que somos nosotros los humanos imperfectos que estamos por todo el mundo haciendo, hablando y viviendo en nombre del AMOR y aunque en muchas ocasiones lo hemos representado bien, la cruel realidad es que en muchas otras no es así, por esa razón es que muchas personas han dejado de creer en el AMOR y no estoy hablando solo del amor entre un hombre y una mujer, sino de todo tipo de AMOR.


Por eso hoy quiero hacer una especie de tributo al AMOR. A ese AMOR que fue distorsionado y muy mal representado por una madre o un padre, por un hermano(a), un amigo(a), un novio(a), un esposo(a), un hijo(a) que sencillamente… NO SUPIERON AMAR.


“El AMOR es un regalo perfecto en manos de humanos imperfectos”


Por esta razón, es muy importante que conozcamos y entendamos qué es el AMOR. Sé que es un tema demasiado amplio, sé que existen muchísimas maneras de explicarlo, expresarlo y definirlo. Pero hoy, quiero compartir con ustedes las conclusiones que entendí y a las que pude llegar sobre el. No siempre para conocer la definición de algo debemos encontrar lo que es, en muchas ocasiones y como siempre he dicho, resulta más fácil entender o descifrar lo que NO ES, así que en este caso así fue como yo logré definirlo.


De modo que, aquí vamos…


El amor NO falla, nosotros SÍ


La vida es un ciclo que se repite de generación en generación. El amor lo aprendemos, lo vemos, lo recibimos, lo sentimos o de igual manera no lo aprendemos, no lo vemos, no lo recibimos o no lo sentimos.


Una vez más todo comienza desde que llegamos a este mundo, a la familia, al entorno, al país o a la cultura que nos vio nacer. Desde que estamos en el vientre de nuestras madres comienza nuestro aprendizaje sobre el amor.


Es en nuestra infancia en donde recibimos la mayoría, por no decir todas las lecciones de lo que algún día dará fruto en nuestras vidas, es en nuestra infancia en donde aprendemos a amarnos a nosotros mismos, a confiar en los demás, a ser seguros, a dar, a amar, etc. De este modo, la teoría ideal diría que los adultos que están a punto de recibir ese nuevo bebé, deberían ser expertos maestros del AMOR, los cuales serán grandes protagonistas en la vida de ese futuro adulto.


Que maravilloso sería que cada adulto que va a ser padre, en verdad fuera un maestro del amor, pero el problema está, en que esos adultos un día fueron unos bebés también y a lo mejor no tuvieron tan buenos maestros, porque a su vez, esos maestros tampoco tuvieron otros buenos maestros y así sucesivamente.


Cada infancia es un mundo, cada persona ha tenido que vivir y crecer bajo diferentes circunstancias y experiencias, también bajo la influencia de diferentes personas, que sin duda alguna nos van llevando a crear conceptos sobre sentimientos tan importantes como el AMOR y es en medio de todas esas experiencias que tenemos, en medio de la interacción con quienes hacen parte de ellas, que en muchas ocasiones de nuestra vida hemos sentido que el AMOR NOS FALLÓ.


El AMOR está intacto como es: bondadoso, paciente, suave, dadivoso, infinito, puro, sin egoísmo, etc., pero el problema comienza cuando se nos entrega a nosotros los humanos la responsabilidad de representarlo, y es a partir de ahí cuando comienza la representación que en algunas ocasiones tiene excelentes representantes, pero que en otras tiene madres o padres que no amaron a sus hijos, padres o madres maltratadores, familiares y amigos desleales, hombres y mujeres que rompen corazones, dejando en quienes tocan dolor, sufrimiento, heridas, que finalmente llevan a que quienes sienten esto, solo puedan sentir que el AMOR los decepcionó.


Mientras tanto el AMOR observa todo esto desde una tribuna y yo creo que el quisiera gritarnos, que el no fue quien hizo todo eso, que el no existe para causar heridas ni dolor, yo creo que el quisiera explicarnos que en realidad todo eso es el resultado de lo que pasa cuando los humanos no hemos aprendido a amar, creo que el quisiera decirnos que todo eso pasa porque hay humanos por todo el mundo haciendo intentos de amar en nombre del amor fallando una y otra vez, yo creo que el quisiera tocar nuestros corazones y susurrarnos al oído que el no falla, pero que nosotros sí.


Por esta razón hoy quiero invitarte a que aprendamos a amar, porque aunque tal vez tu creas que no tuviste maestros de amor porque nunca viste, sentiste o recibiste el mismo, hoy yo quiero que pienses que aún el sentirte así es una lección, porque a lo mejor no sabes lo que fue crecer lleno de abrazos, palabras amorosas, regalos, cariño, etc., porque muy seguramente recibiste todo lo contrario, ese contrario que lamentablemente no te enseñó a amar, pero que sin duda alguna sí te enseño algo y ese algo es: cómo NO AMAR. De este modo, de las personas que hayan sido grandes maestros de amor en tu vida, repite, o aun mejor, supera a tus maestros y da mucho más de lo que recibiste y aprendiste; por otro lado, de las personas que han sido pésimos maestros de amor en tu vida, NUNCA repitas lo que causaron en ti, recuerda lo que te hicieron sentir y no te conviertas en uno de ellos.


El AMOR anhela que lo representemos bien, así que decidamos no fallar, porque el no falla pero nosotros sí…


El amor NO hace daño, nosotros SI


“Nunca toques una vida si pretendes romper un corazón” Dante Gebel


Que diferente sería el mundo si nosotros supiéramos tocar las vidas solo para sanar, construir, aportar, ayudar y no para destruir, dañar, lastimar o romper.


Creo que en el fondo todos sabemos que el AMOR es la medicina para todos los males de este mundo, porque en donde hay AMOR hay paz, hay tolerancia, hay bondad, hay salud; cada vez la ciencia demuestra cómo la raíz de la mayoría de las enfermedades proviene de nuestras heridas y vacíos emocionales que en resumidas cuentas no son mas que: la falta de amor y lo que esto causa en las personas al hacerlos llevar rencores, heridas y falta de perdón a cuestas, entonces así seguimos y así vamos por la vida intentando amar y ser amados a nuestra manera, como lo aprendimos.


Sin embargo, como lo mencioné en el punto anterior, sea lo que sea que hayamos aprendido o lo que hayamos recibido en nuestras vidas, todos tenemos la capacidad de decidir qué hacer con lo aprendido, todos tenemos la capacidad de repetir tanto lo bueno como también lo malo de lo que han sembrado en nuestros corazones.


Hemos escuchado muchas veces que el amor todo lo sufre, todo lo soporta, todo lo espera, todo lo disculpa, todo lo cree y muchas personas solo toman esta parte del amor para justificar sus malas decisiones y hacerles creer a las personas que tienen a su lado que soportarlo todo es la muestra del amor hacia ellos, pero yo me pregunto:


¿en dónde quedó la otra parte del AMOR?


Ese amor que NO ES ENVIDIOSO, NI JACTANCIOSO, ese amor que NO SE COMPORTA CON RUDEZA, que NO ES EGOISTA, que NO SE ENOJA FACILMENTE, que NO GUARDA RENCOR. Si nosotros practicáramos este AMOR, entonces ¿Qué tendrían que soportar quienes están a nuestro lado?, ¿Qué tendrían que perdonar?, ¿Por qué habría de haber sufrimiento?


Yo estoy segura que de practicar este amor no saldrían mas que simples malentendidos o disgustos que con un “lo siento” se puedan solucionar. Yo estoy segura que dejaríamos de pisotear a las personas sin importar sus sentimientos, que no existirían las traiciones y los engaños, pues estos son frutos del egoísmo. Estoy segura también que no existiría el maltrato físico ni emocional, pues el amor no se comporta con rudeza, tampoco existirían las venganzas y las guerras.


El problema está en que nos cuesta mucho practicar este amor; el problema está en que los ciclos siguen su rumbo y el niño maltratado o con falta de amor, se vuelve un adulto maltratador que no sabe dar amor. También está el niño al que le dieron todo y le enseñaron que el centro del mundo era el o ella, que le enseñaron egoísmo y por lo tanto no sabe lo que significa pensar en los demás. El problema está en que muchas veces somos conscientes de nuestras heridas y faltantes y no hacemos nada por sanarnos y tomar decisiones diferentes; el problema está cuando olvidamos que quienes llegan a nuestras vidas son personas de carne y hueso, que sienten, que tienen una historia y que están buscando sentirse amadas.


Así que, una vez más, el AMOR sigue intacto como el es, sigue viendo cómo nosotros intentamos practicarlo, pero sigue viendo cómo seguimos fracasando en el intento haciendo daño cuando nos olvidamos de lo que verdaderamente es AMAR.


El AMOR no hace daño, nosotros hacemos daño cuando decidimos mal, cuando nos ponemos a nosotros por encima de los demás, cuando nos llenamos de indiferencia, cuando buscamos nuestro placer y nuestra comodidad; nosotros hacemos daño cuando nos alejamos del AMOR…


El amor SÍ permanece, nosotros NO


Decimos se nos acabó el AMOR, pero deberíamos decir decidí dejarte de amar.

Sin duda alguna, somos nosotros quienes le ponemos fin al AMOR, más que con nuestras palabras con nuestros hechos; somos nosotros los que nos cansamos de permanecer, de luchar, de amar y de darlo todo.


Normalmente creemos que quien decidió dejar de amar fue quien no quiso seguir aguantando, soportando o luchando por una relación, pero sinceramente yo creo que esa decisión no es más que el efecto de alguien que previamente decidió dejar de amar primero haciendo daño, lastimando o hiriendo un corazón.


Creo que todo sería más fácil si en vez de esperar a que las personas soporten, aguanten y no decidan dejar de amarnos, nosotros decidiéramos primero NO DEJAR DE AMAR, PERMANECER, CRECER Y ALIMENTAR ESE AMOR.


En otras ocasiones no tan dramáticas, es la rutina, la convivencia y los afanes del día a día que poco a poco nos llevan a decidir a no permanecer, sin embargo, esto no pasa de la noche a la mañana, esta es la consecuencia de haber dejado de decidir cada día amar. La buena noticia es que de igual manera, creo que así como un día se empezaron a tomar decisiones que nos alejaron del AMOR, también se pueden empezar a tomar todas aquellas que nos acerquen a volver a AMAR, ¿Recuerdan? Ese amor que no es egoísta, que es bondadoso, que no busca lo suyo, bueno ese AMOR que siempre está ahí presente, listo para que lo demos y lo hagamos crecer.


Creo que cada vez que sintamos que el amor se esta acabando, debemos revisar mejor qué decisiones hemos tomado que están acabando con nuestra decisión de amar.


En realidad creo que todas las relaciones deberían poder permanecer hasta siempre si nosotros decidiéramos aprender cada día a amar de verdad.


Yo sé que hasta acá puedes pensar que todo suena un poco idealista y sé que por nuestra humanidad sería mas fácil decir que tengamos un corazón perdonador y listo para soportar nuestros errores y vivir con el famoso “AMOR SUFRIDO”, pero precisamente este post es una invitación a que seamos premeditados con nuestras acciones y nuestras decisiones, a que dejemos de creer que es mejor decir perdón que pedir permiso, a que reconozcamos que existe algo mucho mejor que decir “LO SIENTO” y ese algo es NO HACER DAÑO, a que entendamos que existe un maestro del AMOR que nos dejó la lección más grande de AMOR de toda la historia, que nos enseñó que AMAR ES DARLO TODO y que con toda seguridad si lo buscamos a Él y seguimos su ejemplo, no solo conoceremos qué es el AMOR sino que nos volveremos EXPERTOS AMANTES.


NO OLVIDES QUE DIOS ES AMOR!


Desde mi Alma hacia la tuya

Adry

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