SIENTE…

Actualizado: 13 de jul de 2020

A veces creemos, o más bien por lo general afirmamos, que durante una crisis tenemos que levantarnos, seguir para adelante, intentar sonreír, llenarnos de energía positiva y demás; sacar fuerzas de donde no las tenemos y enfrentar las situaciones que estén frente a nosotros, pero como siempre lo digo, ¿Cómo podemos sonreír o echar para adelante con una o varias heridas en nuestro cuerpo o corazón?

Durante una crisis no cabe duda que la actitud es fundamental para poder superarla, pero no solo con una buena actitud se supera una crisis. Cuando enfrentamos pérdidas, rupturas, dolores, soledad, abandono, quiebra, etc., todos quisiéramos tener la mejor actitud para superar lo sucedido, no creo que exista alguien que anhele quedarse en la tragedia, pero por esa misma razón, es que es tan importante lo que hacemos mientras la atravesamos.

Hoy una vez más continuaremos aprendiendo de Job un gran maestro de grandes crisis. Seguiré compartiendo de las acciones que él hizo cuando recibió todas las noticias que aparentemente acabarían con su vida, pues lo había perdido todo, no solo materialmente, sino perdió a sus seres más amados y hasta su salud.

En el post anterior vimos que lo primero que Job hizo fue Levantarse porque sin duda alguna estaba en el suelo, seguramente sin poder creer todo lo que estaba pasando, aún así, el se levanta, y me encanta lo que hace después de levantarse porque aunque Job era muy reconocido por ser un hombre fuerte, poderoso, exitoso, cercano a Dios, etc., finalmente era un ser humano más de carne y hueso, tan frágil como cualquiera de nosotros y por esa razón, una vez que se levanta entonces el expresa sus sentimientos de dolor, de ira, de la más profunda tristeza porque sencillamente SIENTE con toda su alma, con todo su cuerpo y con todo su espíritu lo que le acaba de pasar.

El texto exacto dice así:

“Job se levantó y rasgó su vestido en señal de dolor; después se rasuró la cabeza y se postró en el suelo para adorar” Job 1: 20

Rasgar su vestido en esa época era una de las señales más representativas del dolor. Yo cierro mis ojos e intento imaginarme lo que pudo estar sintiendo en ese trágico momento, yo cierro mis ojos y recuerdo los momentos en donde literalmente he sentido que mi corazón se desgarra de dolor, yo cierro los ojos y me imagino a todos los corazones que hoy se están desgarrando de dolor, porque los dolores llegan y esta bien que los sintamos, que los expresemos, que los gritemos, que el mundo sepa que nos dolió. Después rasuró su cabeza como una señal externa de duelo, de modo que las personas podían saber que su corazón estaba destrozado, llorando, abatido, de luto.

Yo quisiera decirte que durante una crisis te levantes y sigas adelante, que intentes reincorporarte a la vida de nuevo, que busques otros horizontes, que comiences de nuevo y vuelvas a crear lo que una vez ya creaste, pero en realidad eso no es lo que sigue después de levantarte, porque antes de seguir adelante, de reinventarte, de volver a crear, de buscar nuevos caminos, antes de todo esto DEBEMOS SENTIR LO QUE NOS PASÓ, porque pasó, porque lo vivimos, porque es real, porque es necesario sacar el dolor para poder avanzar, porque aunque quisiéramos saltarnos este paso, yo diría que es uno de los más importantes, porque SENTIR hace parte de la sanidad, porque:

“Lo que no reconocemos no lo podemos enfrentar y lo que no enfrentamos no lo podemos superar”

Por esta razón, hoy si estás en medio de una situación difícil no luches más por querer salir adelante si antes no te tomaste un tiempo para sentir y expresar todo lo que hay dentro de ti, no pretendas seguir mostrando a las personas que no te dolió o que nada pasó. Darte la oportunidad de sentir te hará libre y también permitirá que las personas a tu alrededor sepan que necesitas de su amor, de sus abrazos, de su consuelo y compañía.

Todas las crisis tienen una etapa de ascenso, todas las crisis tienen la capacidad de significar un peligro o una oportunidad en nuestras vidas, estoy segura que todos queremos que nuestras crisis se vuelvan oportunidades para crecer, para descubrirnos, para reinventarnos, para resurgir, en fin, y todo esto puede pasar, estoy segura que lo hemos visto en la vida o historias de otras personas; tal vez ya lo has visto también en tu propia vida y si aún no ha sido así, entonces nunca será tarde para que lo veas, lo que sí es claro es que para que todo esto pase, algo debe pasar dentro de nosotros, es decir, renacer, reinventarnos, resurgir, etc.,., no es algo que pase de afuera hacia adentro, no es algo que una crisis mundial vaya a causar en nosotros, por el contrario, estos procesos son el resultado de lo que pasa en nuestro interior cuando en medio de la crisis NOS DAMOS LA OPORTUNIDAD DE SENTIR abiertamente lo que hay en nuestro interior. Es en esos momentos más duros y difíciles cuando volvemos a encontrar lo que nos hacía estar de pie, o lo que habíamos olvidado que podíamos y sabíamos hacer, o lo que soñábamos con cumplir y que aún no lo hemos hecho, es en medio de las lágrimas en donde también podemos ser libres y reconocer que nos cansamos, que no lo logramos, que no podemos cambiar muchas cosas, pero que queremos un día volver a estar de pie.

¿Saben algo? Job si que supo expresar todo lo que sentía. Leyendo su historia, es imposible no percibir el dolor tan grande que había en su vida. Job deseó nunca haber nacido, deseó haber nacido muerto, era tanto su dolor que solo quería morirse, el sintió que todo lo que a él le había temido le pasó; solo anhelaba morir pues no encontraba una razón para seguir viviendo, no entendía por qué estaba viviendo tan difícil momento y aunque se lo preguntó muchas veces a Dios jamás lo culpó o renegó de Él, porque sencillamente entendía que los dolores, las pruebas, las tormentas y las crisis son parte de esta vida, pero eso sí, él al igual que tú y yo, sentía dolor, rabia, ira, impotencia, frustración, soledad, angustia, temor y por eso necesitaba expresarlo, hablarlo, escribirlo, gritarlo, etc.

Sí es verdad que es posible volver a sonreír, pero antes de la sonrisa hay un proceso, y sentir, expresar, llorar y hacer el duelo de lo perdido es una gran parte de ese proceso.

Yo sé que estamos acostumbrados a recibir o a buscar los pasos o los tips para superar una crisis, sé que nos encantan las frases motivadoras que nos inspiran a seguir adelante, sé que nos encanta escuchar a personas que nos inyecten la fuerza para seguir, sé que de pronto estabas esperando que la siguiente acción de Job fuera algo así como: se sentó a planificar su futuro y a hacer un plan de negocios para recuperar todo lo perdido, o se reunió con sus hombres más cercanos para buscar justicia y poder vengarse, o que tal vez hubiera dejado un libro que se llamara, “Cómo recuperar todo lo perdido” o “¿Qué hacer cuando lo pierdes todo?. Pero la realidad es que Job solo pudo levantarse para sentir.


En medio de una crisis hay tiempo para todo, por eso hoy la invitación, si estás pasando por un momento difícil, si la crisis mundial te ha afectado de alguna manera, si perdiste a alguien o algo que era importante en tu vida, hoy quiero invitarte a que te des la oportunidad y el momento de sentir lo que hay en tu corazón, yo sé que junto a ti puedes tener la presión de las circunstancias, la presión de una familia o amigos impulsándote a seguir adelante y recobrar fuerzas, pero si tú sientes que necesitas hacer un alto para ser libre y expresar lo que sientes, entonces hazlo, no es fácil querer aparentar que se está bien cuando no lo estamos, sé que no es fácil para los hombres querer mostrar que son fuertes y que siempre están bien, sé que no es fácil para las madres y padres llorar frente a sus hijos porque no saben qué hacer, pero esas lágrimas también son necesarias. No sirve de nada querer creernos o hacerle creer a quienes están a nuestro alrededor que somos unos súper humanos, porque ese súper humano más temprano que tarde perderá sus poderes, sencillamente porque no existen.


Para los que tenemos hijos, no olvidemos que este es un momento en donde nuestros hijos nos están mirando y están aprendiendo de lo que ven en nosotros, este es un tiempo en donde si a nuestra casa llegó una crisis, es la oportunidad perfecta para mostrarles entonces lo que debemos hacer y una de esas acciones es SENTIR Y EXPRESAR lo que estamos viviendo, no necesitamos máscaras, necesitamos mostrarles que en este mundo hay problemas, que las cosas no siempre salen como las planeamos, que los planes cambian, que hay incertidumbre y que por supuesto todo esto no pasa desapercibido en nuestras vidas, necesitamos mostrarles que se vale llorar, sentir dolor o tristeza, porque después de todo eso un día volveremos a reír y ellos aprenderán que las crisis se superan, no haciéndonos los fuertes sino reconociendo nuestro dolor para poder enfrentarlo y después superarlo!.


Para las personas que tal vez no están en crisis pero tienen junto a ustedes a otras personas que sí lo están, este es un momento para acompañar, para abrazar, para consolar, para llorar junto a los que lloran, yo sé que quisiéramos decir muchas palabras de ánimo, o sé que muchas veces juzgamos sin preguntarnos qué pueda estar sintiendo la otra persona; yo solo puedo decirles que en el momento en donde alguien está expresando de alguna forma lo que siente, lo mejor que podemos hacer es lo que hicieron los amigos de Job y fue lo siguiente:


“Al llegar a donde vivía Job, lo vieron de lejos, y no lo reconocieron; pero cuando ya estuvieron frente a él, comenzaron a llorar y a gritar. Enseguida rompieron su ropa y se echaron ceniza sobre la cabeza para mostrar su tristeza. Durante siete días y siete noches estuvieron sentados en el suelo, haciéndole compañía. Era tan grande el sufrimiento de Job que ninguno de ellos se atrevía a decirle nada.” Job 2:12-13


No se necesitan palabras en estos momentos, solo muestra empatía, la misma empatía que tú quisieras sentir cuando estés pasando por un momento difícil, esa persona solo necesita saber que tú estás ahí.


Para terminar, solo quiero contarte que en medio de todo el dolor que Job experimentó Dios estuvo ahí, Job le presentó todas sus quejas, sus clamores, sus dudas, pidió cualquier cantidad de explicaciones por lo sucedido, porque en medio de todo Job siempre supo que Dios tenía un plan, no lo entendía, no lo veía, pero fuera lo que fuera sabía que Dios estaba ahí porque nunca dejó de hablarle y preguntarle.


Bien, de este modo, aprendimos la segunda acción que Job hizo durante la crisis que fue tomarse un tiempo para SENTIR, para expresar, para vivir su duelo por todo lo perdido, para llorar, lamentar, explotar y ser libre; acción que tú también puedes hacer hoy si crees que lo necesitas.


Aunque quisiera contarte ya el final de la historia de Job, solo puedo decirte que te gustará, por eso es que con más veras vale la pena aprender de su historia, de sus acciones y sobre todo de sus decisiones, así que si tú estás pasando por un momento de crisis, hoy te invito a que puedas hacer lo que hizo Job durante su crisis y por ahora…


LEVÁNTATE de donde estés y SIENTE lo que sea que esté pasando por tu corazón. Exprésalo, mira tu realidad de frente, lamenta y llora tus pérdidas, haz el duelo de lo que se fue y mientras haces esto, no olvides que Dios sigue ahí…


Desde mi Alma hacia la Tuya


Adry


94 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo

ADORA

PÓSTRATE