De la Preocupación al Descanso…

“La preocupación no acaba con tus problemas de mañana, pero sí acaba con tus fuerzas de hoy“

Es tan fácil decir “no te preocupes”, se lo decimos a las personas que están a nuestro alrededor, lo decimos para nosotros mismos todo el tiempo y aunque sabemos que no arreglamos nada con preocuparnos, la realidad es que no es tan fácil dejar de hacerlo.


Y bueno, es que realmente creo que la preocupación es una reacción normal de nuestra humanidad, es decir, es la primera reacción que nuestro cerebro toma frente a una situación que nos desestabiliza como la pérdida de empleo, la desaparición de un hijo, un accidente de tráfico justo cuando vamos de afán para algún lugar, una crisis económica, en fin. El problema comienza cuando la preocupación no se va y de repente toma el control de nuestra vida; el problema comienza cuando la preocupación ocupa todo nuestro tiempo, nuestra mente, nuestras emociones y nuestro cuerpo; el problema comienza cuando hay situaciones que quizás ya no tienen solución ni un posible cambio y aún sabiendo esto, seguimos preocupándonos; el problema comienza cuando no logramos recordar lo que se siente tener paz.

Entonces, si sabemos que la preocupaciónpermanente no es buena, que afecta nuestra salud, nuestra mente, nuestro sueño, nuestro apetito, nuestra tranquilidad etc., aparte de todo no hace que cambie absolutamente nada frente a la situación que nos llevó a preocuparnos, la pregunta es ¿por qué no dejamos de preocuparnos?

En lo personal creo que quizás al preocuparnos lo hacemos porque sentimos que así estamos haciéndonos cargo de nuestros problemas o de la situación, entonces asumimos que ésta es la manera de enfrentar lo que está pasando y de mostrar cuánto nos importa; pienso que también no dejamos de preocuparnos porque no sabemos qué otra cosa hacer en lugar de preocuparnos y; en último lugar, creo que no dejamos de preocuparnos porque sencillamente no tenemos ni idea de cómo hacerlo.

Creo que mis respuestas básicamente resumen lo que yo hacía antes en mi vida cuando tenía una situación que me creaba preocupación y me era muy difícil dejar de sentirla, pero afortunadamente un día aprendí la forma de transformar la preocupación en descanso y por supuesto esto es lo que hoy quiero compartirles a través de este blog.

La preocupación nos quita la luz y por ende no nos deja ver, nos agota, nos roba las fuerzas, las ideas, se lleva la paz y llega la desesperanza y la desesperación por no poder solucionar, arreglar o cambiar lo que sea que nos está preocupando; a la preocupación le encanta hacer lo suyo y quedarse en nuestra vida, por esta razón es que las decisiones que tomamos en medio de la preocupación son muy importantes, porque estas decisiones nos llevarán a sacarla de nuestra vida o a invitarla a que se quede.

La preocupación desespera a las personas, así que si hoy tú estás en un momento de angustia por alguna situación que estés pasando, por favor no tomes decisiones importantes en medio de esa angustia porque:

“Personas desesperadas, toman decisiones desesperadas”

De modo que te pido mejor que respires y que hoy junto a mi puedas decidir antes que cualquier cosa, sacar a la preocupación de tu vida, hoy te voy a compartir las pequeñas pero trascendentales decisiones que sí puedes tomar en tu vida durante un momento de tensión o angustia para lograr que la preocupación se vaya y que en su lugar llegue el descanso, la paz, la claridad, la luz, lo cual te conducirá a tener una visión diferente de tu situación, lo cual te llevará a crear nuevas ideas, lo cual te conducirá a no darle más el poder a la preocupación y entonces tomar decisiones acertadas!.

De la preocupación al descanso…yo un día lo aprendí, la realidad es que la teoría es fácil pero la práctica no tanto, sin embargo, los resultados son increíbles y bueno, como en todo en la vida, la práctica hace al maestro y aquí voy, intentando volverme una experta, así que sin más rodeos, estas han sido las decisiones que he tomado durante mis momentos de más grande angustia y las cuales me han permitido ver el hermoso proceso de transformar la preocupación en descanso.

Empecemos entonces:

1. Ora

Cuando tenemos alguna emergencia en una carretera o alguien tiene un accidente o se encuentra muy enfermo y comienza a aparecer la preocupación, lo primero que hacemos es llamar a alguien, ya sea a la aseguradora, a un servicio de grúa, a una ambulancia, a un familiar, en fin, llamamos a contar lo que nos está pasando y buscamos ayuda. Bueno creo que en nuestra vida funciona igual. Normalmente intentamos sobrellevar, tener el control y buscar las soluciones frente a las situaciones que van llegando en nuestro día a día, pero hay momentos en donde la situación es tan difícil, que la preocupación se apodera de nosotros y entonces sabemos que necesitamos llamar a alguien, porque necesitamos hablar, porque no podemos solucionarlo solos, porque requerimos de una ayuda especializada y sabemos que esa persona tiene ese tipo de ayuda, porque ya no sabemos qué hacer, porque más cabezas piensan mejor que una, etc.

Una vez hacemos esa llamada en la cual alguien nos escuchó y seguramente nos dijo que ya va en camino la ayuda, o que ya mismo se va al lugar en donde estamos para acompañarnos, o que esa persona ya lo pudo solucionar, entonces en ese momento, nuestra preocupación comienza a bajar, porque tal vez ya hicimos lo que debíamos hacer, porque de alguna forma sentimos que ya no estamos solos en medio del problema o porque la ayuda o la persona a la que llamamos, viene en camino. Bueno, por esta razón es que mi primera decisión cuando estoy preocupada o en angustia siempre ha sido orar, hablar, llamar a Dios y contarle lo que me pasa y decirle que necesito ayuda, que no puedo solucionar lo que me está pasando sola y entonces descubro que ya no estoy sola, que la ayuda viene en camino, que hay alguien más encargándose de mi y de mi situación y esto sin duda alguna me hace sentir descanso.

Creo que en esta vida quizás tú tengas varias personas o recursos a los cuales acudir cuando lo necesites, o tal vez no tengas a nadie, lo único que yo te puedo decir, es que así tengas o no tengas a quién llamar, no existe ningún humano en esta tierra que pueda recibirte, escucharte, amarte y hacerse cargo de tu situación como lo hace Dios, créeme que si otro humano ha logrado ayudarte, te sorprenderás de lo que Dios puede hacer cuando lo buscas a Él primero.

Así que, cuando estés preocupado: Ora, que Dios siempre estará ahí para ti, siempre, las 24 horas del día, los 7 días de la semana!.

“Llámame y te responderé. Te haré conocer cosas maravillosas y misteriosas que nunca has conocido” Jeremías 33:3

2. Suelta

Volviendo a nuestro ejemplo de cuando tenemos una emergencia, una vez llega la ayuda, ya sea la grúa o la ambulancia, entonces entregamos a la persona enferma o a nuestro carro en manos de quien llegó y lo hacemos con seguridad porque sabemos que los llevarán al lugar correcto; de la misma forma debemos hacer con nuestras preocupaciones, esta decisión de soltar no es fácil, pero yo descubrí que para mí no había sido fácil porque no conocía a quien le estaba soltando mi preocupación, pero cuando un día decidí soltar todo, literalmente todo en las manos de Dios a quien hice mi primer llamado de auxilio, entendí que nada se compara con soltar tus preocupaciones, cargas, dudas, miedos, etc., en los brazos de quien sostiene este mundo, en los brazos de quien quiere lo mejor para ti, en los brazos de quien te ama como nadie te ha amado,entonces aprendí y sigo aprendiendo a soltar en sus brazos todo lo que me preocupa, lo que me angustia, lo que no puedo cambiar y ahí solo ahí,encuentro el descanso.

¿Cuáles son esas preocupaciones que no te dejan tener descanso?

¿Qué vas a hacer con ellas?

Solo puedo decirte que seguir cargando tus preocupaciones solo te hará caminar con más peso, solo te hará seguir con tu visión borrosa de la vida, solo seguirán quitándote tus fuerzas; por eso, hoy con todo mi corazón solo puedo decirte…

¡Suéltalas!, ¡suéltalas!... pero no las sueltes a otra persona que tiene límites, suelta todas tus preocupaciones a Dios y descansa, que cuando descanses podrás encontrar soluciones, podrás ver caminos nuevos, podrás levantarte y tener fuerzas renovadas, no cargues más lo que no te permite avanzar.

Que ciertas son estas palabras de Jesús cuando dijo:

“Ustedes viven siempre angustiados y preocupados. Vengan a mi, y yo los haré descansar” Mateo 11:28

Que increíble ha sido para mi experimentarlo, porque toda mi vida lo escuché pero solo lo aprendes hasta que lo vives, así que, cuando estés preocupado, suelta todas tus preocupaciones a Dios y ahí encontrarás descanso!


3. Confía

Para confiar necesitamos conocer a quien le estamos confiando algo y por eso es que muchas veces el proceso llega hasta acá, porque tal vez siempre buscamos a Dios cuando ya no vemos solución, y lo llamamos y entonces sabiendo que es Dios le soltamos nuestras preocupaciones, pero en el momento de confiar en lo que sigue, hasta ahí llegamos y ¿Por qué? porque no lo conocemos, porque no creemos que Él pueda hacer las cosas mejor que nosotros, porque no conocemos sus alcances y sus milagros, porque no hemos decidido creer.

Pero la realidad es que solo hay una forma de conocer a alguien o a Dios y esa forma es decidiendo creer, es lo mismo como cuando conocemos a una persona nueva, para poder conocerle debemos confiar (decidir creer) en sus palabras en sus hechos y entonces a medida que pasa el tiempo vamos confiando porque le vamos conociendo y al mismo tiempo le vamos conociendo porque hemos confiado; así funciona con Dios, tú decides creer en Él y confías y entonces ahí le conoces, en otras palabras tú lo conoces cuando decides confiar en Él. Es así de simple, tú no podrás ver un milagro si no confíasen quien lo hará, tú no podrás encontrar descanso si no crees que en verdad a quien le soltaste tus preocupaciones las cargará por ti.

Entonces la pregunta es ¿En quién confías?, ¿Crees en quien llamaste para que te ayudara?

Una vez que soltamos nuestras preocupaciones en Dios debemos enfocarnos en confiar, mas no en confiar en nuestras capacidades, porque de hecho, por algo decidimos soltarlo todo, sino confiar en quien ahora las está llevando, la idea de poder descansar cuando soltamos es poder renovar nuestras mentes, encontrar paz y renovar las fuerzas que la preocupación nos quitaba y mientras hacemos esto CONFIAMOS en lo que Dios prometió para nosotros.

“Pero los que confían en Dios siempre tendrán nuevas fuerzas. Podrán volar como las águilas, podrán caminar sin cansarse y correr sin fatigarse” Isaías 40:31

Así que cuando estés preocupado, confía en Dios y podrás conocerlo, descansarás y renovaras tus fuerzas!

4. Agradece

Siempre en medio de cualquier circunstancia habrá algo por lo cual agradecer. Hoy cierro esta serie sobre el agradecimiento, en donde les he hablado sobre todo lo maravilloso que el agradecimiento trae a nuestras vidas, a nuestra salud, a nuestra mente, a nuestro cuerpo, a nuestro ser.

Una vez más aparece esta palabra “agradece” en medio de las preocupaciones, una vez más te podrás estar preguntando ¿Adry me estás diciendo que agradezca por mi dolor o mi angustia? Y hoy una vez más te respondo que agradezcas porque en medio de ese dolor o de esa angustia aún tienes vida, aún respiras; hoy una vez más te respondo que agradezcas porque a través de ese dolor, has hecho o podrás hacer un llamado de auxilio a Dios reconociendo que no puedes más y a través de ese llamado podrás soltar todas tus preocupaciones en Él, y podrás confiar en quien has descargado todas tus cargas y entonces en ese momento podrás descansar y agradecer; agradecer por lo que no se fue, agradecer por lo que te hacia daño y se fue, agradecer por lo aprendido, agradecer por los milagros, agradecer por las lecciones, agradecer por el Dios al que conociste, agradecer por la paz, agradecer por la vida!.

Esta ha sido la forma en que yo he logrado transformar mis preocupaciones en descanso, estas son las instrucciones que hace muchos años atrás nuestro creador dejó para que nosotros pudiéramos hacerlo, porque Él sabia que íbamos a tener angustias, problemas, dolores, frustraciones, preocupaciones y por eso nos las dejó:

“No se inquieten por nada; más bien, en toda ocasión, con oración y ruego, presenten sus peticiones a Diosy denle gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, cuidará sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús.” Filipenses 4:6-7

Hoy en día, todos los días intento seguir estas instrucciones, porque no quiero que las preocupaciones ganen en mi vida como tampoco quiero que ganen en la tuya, así que no me queda más que decirte que anhelo con todo mi corazón que puedas transformar tus preocupaciones en descanso, ya sabes:

Ora, Suelta, Confía y Agradece!

Desde mi Alma hacia la Tuya

Adry

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