¿CÓMO COMIENZO DE NUEVO? PARTE III

Actualizado: 8 de abr de 2019


“Los sueños parecen al principio imposibles, luego improbables, y luego, cuando nos comprometemos, se vuelven inevitables Mahatma Gandhi





Definitivamente los cambios llegan a nuestra vida, por lo general vivimos a veces reacios a los cambios, pues nos gusta quedarnos en la famosísima zona de confort; que si nos ponemos a mirar, muchas veces ni siquiera es una zona que nos brinde comodidad, sino que básicamente es una zona en donde ya todo lo que hacemos lo hacemos mecánicamente, en donde no debemos esforzarnos mucho y por lo tanto, no nos impulsa a nuevos retos, ni lleva nuestras mentes a ir un poco más allá. También sentimos que llevamos varios o tal vez muchos años en esa zona y cuando nos preguntan o pensamos en salir de allí, simplemente respondemos: No, ya ahorita para qué salir! no lo hice antes ahora si que menos!


Si somos sinceros, cuando describimos esa zona de comodidad en realidad pareciera que estuviéramos describiendo un escenario aburrido, rutinas de alguien que pareciera estar en una cárcel y que no le quedó más remedio que hacer lo mismo todos los días; realmente pareciera que estuviéramos describiendo una zona más de terror que de confort.

Lo más irónico es que muchas veces nos quejamos de nuestro estilo de vida, de nuestro trabajo, de nuestros hábitos, de nuestros resultados, de nuestras rutinas, de las compañías, etc.; de verdad nos quejamos como si tuviéramos la obligación de seguir viviendo esa vida o lo que es peor, como si estuviéramos atrapados o privados de la libertad de tomar decisiones o de hacer cambios que creen un nuevo estilo de vida, nuevos resultados o mejor aún, una verdadera zona de confort.


La pregunta es ¿Por qué nos cuesta tanto salirnos de esa zona? En mi opinión, creo que la respuesta es por algo llamado MIEDO. Hay varias definiciones de miedo, pero esta me gusto y creo que se ajusta perfecto a este caso, según google miedo es: “Sentimiento de desconfianza que impulsa a creer que ocurrirá un hecho contrario a lo que se desea.”[1] Esa desconfianza es lo que en muchas ocasiones no nos deja tomar la decisión de hacer cambios en nuestra vida, cambios que sabemos serán para bien, pero que al llenarnos de miedo y pensar que de pronto no pasará lo que esperamos, en seguida retrocedemos y desistimos de hacerlos y entonces ahí nos vemos una vez más diciendo, “tal vez el otro año”, “a lo mejor todavía no es el tiempo”, “no creo que tenga la capacidad”, “mejor espero un poco”, “en medio de todo no vivo mal”.


Por otro lado, en algunas ocasiones no hay mucho tiempo para pensar si quieres o no salir de esa zona de confort, pues sencillamente la vida da giros, quizás tomas una decisión que llevó a 20 más que te cambiaron la vida y sin tener en cuenta cuestionamientos, ni prejuicios, ni si sentías miedo o no, resultas a kilómetros de tu zona de confort, reinventado tu vida, con un lienzo en blanco listo para ser trazado con nuevos colores y formas, descubriendo entonces que sí podías salir de la supuesta zona de confort en la que estabas, descubres que sí podías cambiar, descubres que lo malo puede ser bueno y que lo bueno puede ser mejor, descubres que sí tenías los talentos para acceder a nuevos retos, descubres que esa posición o ese puesto que veías inalcanzable lo pudiste alcanzar, pero sobre todo descubres que nada de eso hubiera pasado si te hubieras quedado en donde estabas, que no importa si lo hiciste por voluntad propia o porque las circunstancias te llevaron a intentarlo, descubres que como escribió Cory Brooker: “eres más hermosa(o) de lo que piensas, más fuerte de lo que crees, y más poderosa(o) de lo que podrías imaginar”.


Bien, después de esta introducción, pienso que indiscutiblemente nosotros debemos ser los autores intelectuales y materiales de nuestra zona de confort, pero de la zona de confort de verdad, la que nos permita sentirnos felices, en paz, en armonía, descansados, realizados, orgullosos, plenos, esa zona en donde nos sintamos tan bien que verdaderamente no queramos salir de allí y que por el contrario queramos cada día hacerle mas cambios, mas adecuaciones, ponerle lujos, detalles que nos encanten, esa zona en la que quieras permanecer el resto de tu vida, pero no porque te tocó y no hay nada más, sino porque cada día de tu vida la ames más, porque cada día de tu vida la quieras embellecer, porque quieras morir recostado con una sonrisa en tu rostro pensando que viviste en donde siempre soñaste hacerlo, esto sí es vivir y morir en una zona de confort!!


El comenzar de nuevo, yo diría, que es una de las mejores oportunidades para diseñar y crear nuestra verdadera zona de confort, yo no sé de qué situación vengas tú, no sé si hoy estás en un nuevo lugar por decisión propia o por las circunstancias, no sé si hoy te sientas sola(o) por elección o porque eligieron por ti, no sé si perdiste tu trabajo o decidiste renunciar, en fin, pero lo que sí sé es que si estás acá leyéndome es porque dentro de ti hay un deseo profundo de encontrar un nuevo sentido, hay un anhelo de volver a ver la luz, hay una corazonada de que sea lo que sea que estás pasando, va a salir algo bueno, hay algo dentro de ti que sabe que vale la pena intentar volver a construir tu vida, así que sigue adelante y transforma esa situación en la mejor oportunidad de tu vida, recuerda que “el fracaso más grande, es nunca haber intentado”. Sigamos juntos, vamos a comenzar de nuevo…


7. SUEÑA

Yo sentí que había visto morir uno de los sueños más grandes e importantes de mi vida, “mi hogar”, y es que creo que cuando te divorcias es inevitable sentir esto, sobre todo cuando somos mujeres y venimos de un mundo bombardeado en donde te enseñaron que el único final del cuento es “fueron felices por siempre” y por lo tanto, crecimos pensando que el día que ese final “feliz” acabara, literalmente nuestra vida terminaría ahí también. Porque cuando vives una separación, muchas veces sin querer, o tal vez porque sencillamente eso es lo que hay en tu mente, te encuentras pensando ¿qué podría hacer ahora la princesa sin el príncipe? ¿Debe esperar entonces a que otro príncipe venga y la rescate para volver a ser feliz por siempre? Es increíble pero te das cuenta que hay un pensamiento intrínseco, muy seguramente por la cultura y la crianza, que pareciera que te gritara que sola no podrás comenzar de nuevo. Es cierto que sola no lo harás, pues siempre necesitaremos de las personas para hacer muchas cosas de nuestra vida y déjame decirte que para comenzar de nuevo, sí que vas a necesitar ayuda, pero eso es muy diferente a pensar que necesitas tener un hombre al lado para poder hacerlo. No soy feminista, pero sí creo que a la mujer se le quitaron muchos derechos por bastantes años, se le menosprecio en varios aspectos, tanto así, que aún hoy en día profesionalmente y en algunos ámbitos no se le ha dado la igualdad y el respeto que merece; pero sobre todo, creo que nosotras mismas como mujeres lo hemos olvidado, hemos olvidado de lo que somos capaces, hemos olvidado que somos completas, autónomas y fuertes.


Yo tuve que luchar con esa idea y entender que Dios me había hecho una mujer completa, capaz, hábil inteligente, fuerte, valiente y que Dios estaba conmigo y que si Él estaba junto a mi, no habría nada que temer. Entendí que algunos sueños se acaban, entendí también que algunos sueños dejan de ser sueños, entendí que cuando yo estaba viendo un final, Dios comenzaba uno de mis mejores sueños, entendí que la noche había terminado, pero que eso no quería decir que no volvería a soñar.


Para el proyecto de “nuestra casita” con mis hijos, también decidí soñar, era un espacio tan pequeño en el que yo quería tantas cosas, pero que aún así quise soñar. Comencé a buscar las mejores ideas para aprovechar los espacios de un solo ambiente y en esa búsqueda encontré “la cama de mis sueños”, era una cama hecha en madera, hecha a cierta altura de modo que debajo de ella yo pudiera estar de pie y aprovechar todo ese espacio, inclusive tenía biblioteca, en fin, era un sueño. No era una cama que vendieran hecha, no, tuve que buscar a un carpintero experto para que la hiciera!


Para mi vida, soñé con recuperar mi esencia, soñé con ser feliz, soñé con vivir cada día cumpliendo el propósito de mi vida, soñé viviendo en paz, soñé con sanarme, soñé con mi futuro, soñé con un nuevo comienzo, con una nueva vida; al igual que la cama de mis sueños, nada de esto lo podía conseguir hecho tampoco o en una tienda, por eso, tuve que ir al experto en hacer sueños realidad y Él (Dios) poco a poco fue uniendo las piezas, fue sanando mis heridas, me devolvió la sonrisa, me lleno de paz, me recordó el propósito de mi vida y sobre todo me enseño que con Él, no solo hay un final feliz, sino el verdadero camino feliz sí existe, que sin importar lo que pasara, sin importar quién fuera a llegar a mi vida, teniéndolo a Él, tenía asegurado el transcurso y el final de mi historia pues viviría feliz por siempre!


Puedes retomar sueños, puedes soñar con nuevos sueños, puedes soñar por primera vez si antes no lo habías hecho; ayer leí esto por ahí y me encanto: “los sueños de los mortales se topan con la sonrisa de Dios…” ¿Qué quieres soñar?


8. CREA

Bueno quiero contarles que la creatividad realmente nunca fue uno de mis fuertes, sin embargo cuando comencé el proyecto de “mi casita” algo había cambiado en mí (deben ser de los increíbles cambios que dejan las crisis); el caso es que no sé de dónde pero yo tenía en mi mente todo tal cual como lo quería, colores, estilos, decoración, etc.,. ese fue mi sueño y por lo tanto quería crearlo y hacerlo realidad.


Lo más difícil de crear era mi cama, pues en la foto (la puedes ver en la portada del post) en donde la encontré se veía hermosa, pero sinceramente me parecía muy difícil lograr tenerla, o encontrar a alguien que la hiciera tal cual, pero no se imaginan lo que pasó, mi mamá tenia un amigo que era carpintero. Un día nos encontramos, le mostré la foto y le dije: “por favor dime que sí puedes hacer esta cama”, la respuesta de él fue: Claro que sí! y me dijo “a pesar de que yo ya estoy retirado y que el hacer esto requiere bastante trabajo, quiero hacerla” (cabe aclarar que ya es un hombre de edad), pero creo que él se enamoró de la idea tanto como yo. Bien así fue como el se grabó la foto, pues no tiene Smartphone, dibujó en un papel, tomó medidas y la siguiente semana hizo la primera etapa de la cama, a la semana siguiente llegó con todo lo demás hecho y cuando menos lo imaginé, ya estaba ahí, hecha, justo en el lugar en donde la quería, y para mi gusto, más linda que la de la foto!!


Era maravilloso ver creado, palpable, tangible algo que viste en una foto en pinterest y que ahora era tuyo y para ti. Bien, en mi vida también busqué la foto de cómo quería verme en el futuro cercano, pude volver al punto en donde me encontraba antes de empezar mi transición (que ya conocen) y retomar mis sueños y por supuesto tener sueños nuevos.


Yo soy profesional en Negocios Internacionales y desde que me gradué hace ya varios años, siempre fuí independiente y tuve mi empresa, eso fue un sueño más hecho realidad, pero dentro de mí, siempre había un sueño mucho más grande, más profundo, más trascendental, ese sueño era y es ayudar a través de mi vida.


En mi camino de vida he tenido muchas vivencias y experiencias como todos y recuerdo que cada vez que me pasaba algo, en lo único que pensaba y en lo que pienso es: “algún día voy a hablar de esta experiencia, pues entiendo que estoy en una escuela, estoy en preparación”; el ver las cosas así me ayuda a ser muy observadora, auto analítica y clara con cada situación que vivo y que viven los demás, sea lo que sea, siempre busco darle la vuelta a lo que esté pasando y pienso ¿Qué puedo aprender de esto?, lo que más me gusta de lo que puedo aprender es la pregunta que viene después ¿Cómo puedo ayudar a alguien que esté pasando por lo mismo?.


Yo visualicé la foto de mis sueños y la llevé al mejor arquitecto, carpintero, ingeniero, pero sobre todo mi Creador, yo simplemente le dije: “éste es mi sueño, quiero gritarle al mundo entero, que sé que en esta vida tendremos muchos momentos difíciles, que nos caeremos, que perderemos, que el dolor vendrá, que se irá la luz en muchos momentos de la vida, pero que en medio de todo esto SIEMPRE TÚ podrás estar a nuestro lado para vivir cada circunstancia y que en TI SIEMPRE nos podremos levantar” y la respuesta de él fue: Sí, lo haré y creo que se enamoró tanto de la idea como yo.


De este modo, cuando estaba finalizando el semestre en el que estudie “crisis” retomé mis sueños y así es como nace: “Alma de mujer” Siii este blog que hoy estás leyendo, éste lugar en donde les he compartido algunos de los dolores más duros que he tenido en mi vida, en donde les he compartido mis sentimientos más íntimos y profundos, pero sobre todo en donde les he compartido cómo me levanté, qué aprendí, cómo se fue el dolor, cómo volví a creer, como renací, cómo me reinvente y cómo seguí viviendo.


Decidir crear y comenzar a hacer este sueño realidad fue maravilloso, le dió un completo sentido a mi vida, un norte indudable pues me encontré de nuevo con mi propósito de vida (tema del cual hablaré muy pronto), y aunque me encontraba feliz de estar creando este proyecto hubo algo que a veces, o más bien por lo general es más difícil que la misma creación, ese algo, es el siguiente punto…


9. CREE

Proyectos, ideas, talentos, sueños increíbles, que muy seguramente hasta cambiarían el mundo en algún aspecto, muchas veces se quedan atrapados en una hoja o en una mente, ¿Por qué? La respuesta es triste, porque ni siquiera la persona que los tiene cree en ellos.

Yo tenía clara mi visión, mi plan, mi sueño, mi propósito, empecé a capacitarme sobre cómo volverlo una realidad, la primera fecha que me puse límite para comenzar “Alma de Mujer” había sido Julio 30 de 2018, pero cada mes que pasaba después de julio encontraba una excusa más para no hacerlo; no se imaginan, o mejor, creo que sí se imaginan porque a lo mejor les ha pasado lo mismo, llegan las excusas y mucho peor que las excusas llegan las dudas, comienzas a cuestionar todo: ¿En realidad voy a hacer esto? si yo no soy escritora, ni comunicadora, ¿Y si nadie lo lee?, ¿En serio voy a exponer mi vida? (en mi caso), ¿Y si pierdo mi tiempo y mi esfuerzo?, en fin pueden llegar infinidad de dudas, que en mi caso por poco hacen que termine el año 2018 y no comenzara.


No sé por qué somos así, tenemos todo dado, Dios te dijo dale que voy contigo, las personas a tu alrededor te animan y te aseguran que será un éxito, tienes las herramientas para hacerlo, ya tienes creado todo, pero solo falta una cosa: que tú lo creas!


Yo escribí mi primera publicación como proyecto final de mi clase de crisis, debíamos escoger un tipo de crisis y yo escogí “Crisis por infidelidad” y ahí nació mi primer post “ Los cachos, la autoestima y el perdón “. Yo nunca había escrito nada en realidad, por eso para mi sorpresa, cuando llego el día de exponerlo frente a la clase, cuando leí el titulo en seguida todos quisieron escuchar, solo tenia 10 minutos y cuando el tiempo acabó, yo no iba ni en la mitad, así que yo debía parar, pero todos comenzaron a decirle a la profesora, “por favor déjela terminar”, ese día empecé a creer en lo que Dios había creado en mí, ese día entendí que no importaba exponer mi vida en sus momentos más vulnerables, pues no había mayor satisfacción que saber que mis experiencias le estaban ayudando a otros.


Aunque cada día creía un poco más en el sueño, siempre vinieron las dudas, pero afortunadamente a finales de Noviembre de 2018, decidí creer con todo mi corazón, con toda mi fuerza y mi mente, iba a comenzar diciembre y ya venia de nuevo el pensamiento: “pero ahorita en diciembre quien va a leer algo, si las personas están ocupadas con la Navidad”, “mejor espera al otro año”, “¿un mes más, ya que más da?, otra vez las dudas queriendo que dejes de creer.


Por eso frente a todas las dudas el 9 de diciembre de 2018 salió mi primer post: “Los cachos, la autoestima y el perdón” y solo puedo decirles que es una de las mejores decisiones que he tomado en mi vida, que entendí que mientras mis dudas me dijeron que nadie lo leería pues las personas estarían en las ocupaciones de diciembre, la vida real me dijo que en ese Diciembre habían personas pasando por esa situación tan dolorosa, y que sus únicas ocupaciones eran intentar pasar esa crisis de sus vidas. Cuando empecé a leer algunos mensajes y a hablar con algunos de ellos diciéndome: “gracias porque alguien entiende como me siento”, “gracias por alumbrar mi vida, esto es muy difícil”, “gracias porque estoy sanando más rápido de lo que pensaba”, “gracias por darnos esperanza”, “Has sido una ayuda en nuestra vida”, “Te veo a ti y sé que yo voy a poder salir de esto”…Wow!!! cuando vi ésto, fue inevitable que mis ojos no se llenaran de lágrimas, pues solo puedes decir: gracias Dios por todo lo vivido, gracias por creer en mí, pues definitivamente valió la pena creer y comenzar!


Hay muchos días en que miro mi cama y me parece mentira que se haya convertido en una realidad, hay muchos días en que miro mi vida y me parece mentira ver todo lo vivido hasta el momento, me parece mentira sentirme como me siento, lo que soñé, la paz, la alegría, la sonrisa, la pasión por vivir, la valentía, en fin tantas cosas, pero el poder estar ayudando a las personas de alguna manera, el poder escribirles es más que un sueño hecho realidad.

Yo no sé cuál sea tu visión, tu sueño, tu creación, solo puedo decirte que “CREAS EN TÍ”, cree en Dios, cree en lo que eres capaz de hacer, cree en tus sueños, cree en tus proyectos, cree en tus capacidades, cree en tu voluntad, cree en tus decisiones, cree en las personas que están a tu alrededor, CREE Y LÁNZATE, nunca sabrás qué pasará, si no lo haces!


Para finalizar te dejo este verso que dice:

“¿Cómo que si puedo? Para el que CREE, TODO ES POSIBLE” Marcos 9:23


Desde mi Alma hacia la tuya

Adry

[1]https://www.google.com/search?q=significado+de+miedo&oq=significado+de